jueves, 21 de febrero de 2013

La marea


Tiempos oscuros 
Nos han invadido
Destrozando las almas
De los desvalidos

Cuánto vale una vida,
Cuántas ya se han perdido
Por un fajín de dinero
Que nunca ha existido.

Nuestras mentes se turbian
Sin vislumbrar el camino
La desesperación y la angustia
Por comer lo servido.

Unos pocos eligieron
Los desvíos del destino
Sin pensar en consecuencias,
Pobre gente,pobres niños.

Han tenido que luchar
Sin saber lo que perdían,
En los ojos de sus padres
las respuestas se aglutinan.

Hoy te pido que aquí vuelvas
A la calle has de venir
Recuperemos nuestros derechos
NO nos vamos a rendir.


lunes, 11 de febrero de 2013

El cuento de la vida


Nunca me advirtieron de pequeña que la vida iba a ser tan complicada. Las metas iniciales estaban marcadas: aprender a andar, aprender a hablar, relacionarte con otros niños,no hacerte tus necesidades encima, etc. 

Y en la pre-adolescencia sigue siendo parecido: estudiar, jugar con tus amigos, disfrutar de la familia, etc. Entonces llega la adolescencia y ahí las cosas se empiezan a descuadrar con la familia,pero siguen estando los mismos amigos, sigues estudiando para ir a la universidad, empiezas a disfrutar de cierta libertad fuera de las alas paternas... Y nos lo vendieron como si esa iba a ser la fase más dura,que cuando tuvieses tus estudios y una profesión a la que dedicarte todo iba a ser más fácil: trabajo estable, casa propia, familia, hijos, etc. 

Yo no sabía por qué, pero todo aquello no me cuadraba. Es a día de hoy que empiezo a entenderlo,los mayores quebraderos de cabeza los tienes cuando te desvías de ese camino. Si lo marcado como normal no te hace feliz, si tus metas apuntan hacia algo totalmente distinto, o peor aún, si no sabes hacia donde van esas metas pero tienes claro hacia dónde no. 

Yo no sé como será mi futuro próximo, pero sé que no quiero que sea como el presente. Las elecciones que hice ya las viví, ahora quiero reelegir.. por qué voy a quedarme sólo con una opción? No sé si alguna vez una de esas opciones me hará completamente feliz, pero lo que ahora me hace realmente feliz es saber que todo puede cambiar, y cambiaré mi camino las veces que sean necesarias en busca de la felicidad.

miércoles, 6 de febrero de 2013

@imbeciles

Hoy lo hablaba con un amigo..Internet nos hace imbéciles? y la única respuesta que podía dar es:SI, y a algunos mucho más que a otros. Y la culpa no es de la tecnología, sino de los zombies que se enganchan a cualquier cosa que los aisle de este mundo. Y no, no es la abstracción que te produce leer un libro, la gente que vive pegada al móvil hasta el punto de chocarse con otra persona no está aprendiendo nada. Seguramente en lugar de tener una relación con alguien, estará "wasapeandolo" o comentando todos sus estados de Facebook.. y no, la culpa siguen sin tenerla las herramientas, sino el uso que se las da. Es lo mismo que si yo utilizo un cuchillo para clavárselo a alguien en lugar de para cortar mi filete. Porque gracias a esa tecnología yo puedo aprovechar unos minutos de metro para escribir este fragmento, para compartir un pensamiento. Porque la tecnología también nos puede enseñar, romper barreras, no dejemos que nos vuelva imbéciles.

jueves, 24 de enero de 2013

Cabecita loca



Los pensamientos que van surgiendo
Deseosos de poder encontrar
El camino que nos lleva a lo pleno,
De cada día poder disfrutar

No sentir esa frustración
Cuando te levantas y echas a andar
Hacia el agujero que lima tus alas
Donde nunca encuentras tu lugar.

Cómo saber hacia dónde,
Cómo poder despegar
Dejar a un lado los temores
Que nos frenan y no nos dejan avanzar

Hacia un futuro incierto
Que no nos muestra el final,
De ahí que mejora el presente
Donde no nos queremos quedar.

Ay cabecita loca!
Para donde tiras,hacia donde mirar
Los pasos los tenemos que ir dando
Lo que pase ya se verá.

No te alejes nunca
No me dejes aquí no más
Haz que siga la mente inquieta
Para no poderme estancar.

Sueño con ese proyecto
Sin nombre,con muchos quizás
Y poder compartirlo por siempre
Hasta el infinito y más allá.


martes, 15 de enero de 2013

אמא


A veces me pregunto por qué no tuve otro tipo de relación contigo.
Amor no faltaba,siempre te he querido,y te respeto.

Por alguna razón desde que dejé de ser niña te dejé de sentir a mi lado. Todo empezó a molestarte,nunca creí que me entendieras o que intentaras hacerlo. Era distinta a ti y no te gustaba,siempre creí que no cumplía tus expectativas. Tantas veces te escuché decir que ojalá fuese un poco menos ‘tal’ y un poco más ‘pascual’, que estuviese dentro de la media por decirlo de alguna forma. Y sólo era el inicio de mi forma de ser.

No tiene que ser fácil para un padre no entender lo que hace su hijo, pero peor es si el hijo se rechaza a sí mismo. No me quiero ir por las ramas... El caso es que eso no duele demasiado cuando eres joven, pero cuando vas creciendo te planteas si eso te hace feliz, y yo lo tuve claro:quería un cambio.

Siempre supe que estabas orgullosa de mí, el resto sólo eran pensamientos superficiales, pero no podíamos comunicarnos.

Y costó, sudor y lágrimas, pero gracias al mutuo esfuerzo lo conseguimos, todo cambió. No sé muy bien en que momento se produjo, pero de repente sentí ganas de contarte mis cosas, de compartir contigo lo que me iba pasando. Empezaste a saborear momentos buenos y malos,muchas situaciones nuevas que enfrentar. Todo lo que siempre me pediste de repente se iba dando,pero no conocíamos las herramientas, creo que no te resultó tan fácil como pensabas. Pero seguiste ahí, tirando hacia adelante, y tu apoyo se hizo indispensable para mí.

Ya no hubo trabas, sabía que te podía hablar de lo que fuera, que ya conocías mi forma de decir las cosas. La complicidad iba creciendo, y nunca ha parado. Trabajaste mucho para llegar a mí, y hoy día sigo sintiendo que nos acercamos más y más. Ahora que estas lejos te hecho de menos, extraño no verte danzar de un lado a otro con tu ritmo acelerado. Porque eres pura energía,alegría.. será por eso que es ahora cuando me planteo si perdí el tiempo contigo, si lo pude hacer mejor, si te pude hacer más feliz... Pero realmente, con sólo pensar un rato en silencio, me doy cuenta de que tenía que ser así. Somos muy distintas y nos teníamos que conocer, y como pasa con los buenos vinos,supimos mejorar con el tiempo.
Te quiero