Y es que muchos hemos crecido con esas historias y añorando poder llegar a sentir algo parecido a lo que nos cuentan... darlo todo por la otra persona, ese amor tan especial y entregado, amores que ni el destino puede llegar a separar... y casualmente las que más han quedado en nuestra memoria son las de finales nunca felices! y no creo que sea porque algunos tenemos ganas de vivir algo así, al menos yo paso del trágico final. No me hace falta llegar a perder a una persona para darme cuenta de lo que quiero, o al menos intento no llegar a ese punto. Creo que es característica de la esencia humana anhelar lo lejano y no valorar lo que tenemos, pero cada día intento vivir sin seguir ese patrón.
Imagino que todos hemos vivido alguna situación de ese estilo, amores perdidos por cuestiones que con el paso del tiempo siempre parecen estúpidas, aunque en su momento pudieran no serlo. Y al final siempre tendemos a dar ese punto "romántico" a nuestras historias perdidas. Será por eso que todas esas pelis nos enganchan...
Y es que llegamos al punto de hablar de historias "ñoñas" cuando se encuentra un final feliz.. pero qué nos pasa? masoquismo o alguna otra dolencia?? Pues hace tiempo que me cansé de sufrir, así que prefiero disfrutar de historias que me hagan salir con una sonrisa dibujada y con mi nivel de esperanza re alimentado, porque podemos conseguir lo que queramos, la diferencia la marca la actitud. Así que a sonreír!