Mostrando entradas con la etiqueta pueblo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pueblo. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de septiembre de 2009

En memoria de mi pueblo

Empezar de nuevo
sin destino y sin tener
un camino cierto que
me enseñe a no perder la fé

escapar de este dolor
sin pensar en lo que fue,
cuánto aguanta un corazón
sin el latido del creer…

Banda sonora de una gran película, Habana Blues. Tal vez haya vuelto a mi memoria porque hoy mi primo me habló de un viaje que tiene planeado para Cuba. Con las ganas que tengo yo de cruzar el charco de nuevo… hay tantas cosas que quiero conocer allí, y tantas otras que ni si quiera sé que quiero conocer. Por eso me llama tanto la atención, y porque me encanta conocer otras culturas. Además, cuando estuve en México pude comprobar que su gente me enamora. También es cierto que fue una visión fugaz y en un determinado contexto, pero la energía que les mueve para vivir cada día de esa manera tiene que ser algo especial.

En mi último día en el pueblo me he dado cuenta de que me ha gustado la experiencia. Y si, en Madrid parece que te da tiempo a hacer muchas más cosas y que cada día puede venir con una sorpresa nueva. Y es cierto, no se puede decir que lo que tengo allí sea una vida tranquila, por eso me vino bien desconectar, desconectar cuerpo y mente. Al dejar de exigirme aprovechar cada segundo del día me encuentro mucho mejor. Mi estado de ánimo es mucho más positivo y han vuelto a surgir ideas de nuevos proyectos. A veces es necesario frenar para seguir avanzando. Y bueno, después de preciosos atardeceres, paseos por rincones de la estepa castellana, carreras en bici como cuando era niña… después de todos estos momentos de tranquilidad o relajación toca volver a mi ciudad. Porque así la siento, y siempre vuelvo con ganas de reencontrarla.. será por eso que continúo viviendo allí y feliz.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

en la noche..

Curiosa fecha.. no me dí cuenta hasta q comencé a escribir. Al no poder acceder al blog intento llevar una medida temporal dentro de mi vida atemporal. Cuando ya no te ves marcado por un horario cerrado, como es el trabajo en mi caso, el cuerpo se va aclimatando a buscar las necesidades cuando las desea, sin más. Al principio no es fácil, las noches parecen eternas y los días tienden a acortarse, hasta que te das cuenta de que también quieres seguir disfrutando el día y entonces es cuando comienza el caos. Empiezas a dejar de dormir porque, total, nada requiere que reacciones a una determinada hora con todas tus neuronas dispuestas. Pero esto sólo suele durar un mes, después empiezas a plantearte qué quieres hacer en el futuro, empiezas a darte cuenta de que por fin tienes la oportunidad de elegir cómo quieres seguir tu vida. La rueda en la que a veces nos hayamos.. tan cómoda, tan práctica, tan muerta, acaba de desaparecer. Ahora sólo avanzas si así lo decides, ahora el rumbo sólo lo marcas tú. Y así sin más comienzas a despertar y todas las inquietudes y posibles caminos vuelven a renacer. En estos dos meses que llevo de paro creo que me he planteado cambiar de profesión unas mil veces, y es algo que todavía no descarto. Pasaron por mi cabeza cosas como diseñadora de cojines, diseñadora de interiores, monitora de gimnasio o alguna otra actividad física, pintora, escritora, peluquera, vividora de becas… y esas son las que puedo recordar en este momento.
Ahora que estoy en un lugar en el que el tiempo marca el ritmo vital de las personas, en el que la gente sólo se mueve en busca del siguiente hito planificado, sin más, sin pensar lo que realmente quiere o se está perdiendo… ahora sé que no quiero ser uno más. Más bien lo tengo más claro que nunca. Quiero intentar hacer todos mis sueños, siempre habrá tiempo para fracasar y cambiar de rumbo, o para darme cuenta de que por fin encontré lo que buscaba, lo que me hace feliz. Hay personas que lo consiguen, ¿por qué no voy a ser yo otra? Nunca nadie supo darme una razón, asi que seguiré mis convicciones hasta que la vida me demuestre lo contrario.

Estos días me di cuenta de que quiero explotar la artista que vive en mi, ese espíritu nada práctico que desea expresarse a través de la novela, de la poesía, de un blog, de un cuadro… cualquier forma de expresión que surja!
Es hora de enfocar el cambio, ya no vale mirar sin más. El tiempo pasa para todos, si, pero quiro sentir que pasa viviendo y no de puntillas sin más.

B.S.O. Piazzolla, Tango Zero Hour