miércoles, 6 de febrero de 2013

@imbeciles

Hoy lo hablaba con un amigo..Internet nos hace imbéciles? y la única respuesta que podía dar es:SI, y a algunos mucho más que a otros. Y la culpa no es de la tecnología, sino de los zombies que se enganchan a cualquier cosa que los aisle de este mundo. Y no, no es la abstracción que te produce leer un libro, la gente que vive pegada al móvil hasta el punto de chocarse con otra persona no está aprendiendo nada. Seguramente en lugar de tener una relación con alguien, estará "wasapeandolo" o comentando todos sus estados de Facebook.. y no, la culpa siguen sin tenerla las herramientas, sino el uso que se las da. Es lo mismo que si yo utilizo un cuchillo para clavárselo a alguien en lugar de para cortar mi filete. Porque gracias a esa tecnología yo puedo aprovechar unos minutos de metro para escribir este fragmento, para compartir un pensamiento. Porque la tecnología también nos puede enseñar, romper barreras, no dejemos que nos vuelva imbéciles.

jueves, 24 de enero de 2013

Cabecita loca



Los pensamientos que van surgiendo
Deseosos de poder encontrar
El camino que nos lleva a lo pleno,
De cada día poder disfrutar

No sentir esa frustración
Cuando te levantas y echas a andar
Hacia el agujero que lima tus alas
Donde nunca encuentras tu lugar.

Cómo saber hacia dónde,
Cómo poder despegar
Dejar a un lado los temores
Que nos frenan y no nos dejan avanzar

Hacia un futuro incierto
Que no nos muestra el final,
De ahí que mejora el presente
Donde no nos queremos quedar.

Ay cabecita loca!
Para donde tiras,hacia donde mirar
Los pasos los tenemos que ir dando
Lo que pase ya se verá.

No te alejes nunca
No me dejes aquí no más
Haz que siga la mente inquieta
Para no poderme estancar.

Sueño con ese proyecto
Sin nombre,con muchos quizás
Y poder compartirlo por siempre
Hasta el infinito y más allá.


martes, 15 de enero de 2013

אמא


A veces me pregunto por qué no tuve otro tipo de relación contigo.
Amor no faltaba,siempre te he querido,y te respeto.

Por alguna razón desde que dejé de ser niña te dejé de sentir a mi lado. Todo empezó a molestarte,nunca creí que me entendieras o que intentaras hacerlo. Era distinta a ti y no te gustaba,siempre creí que no cumplía tus expectativas. Tantas veces te escuché decir que ojalá fuese un poco menos ‘tal’ y un poco más ‘pascual’, que estuviese dentro de la media por decirlo de alguna forma. Y sólo era el inicio de mi forma de ser.

No tiene que ser fácil para un padre no entender lo que hace su hijo, pero peor es si el hijo se rechaza a sí mismo. No me quiero ir por las ramas... El caso es que eso no duele demasiado cuando eres joven, pero cuando vas creciendo te planteas si eso te hace feliz, y yo lo tuve claro:quería un cambio.

Siempre supe que estabas orgullosa de mí, el resto sólo eran pensamientos superficiales, pero no podíamos comunicarnos.

Y costó, sudor y lágrimas, pero gracias al mutuo esfuerzo lo conseguimos, todo cambió. No sé muy bien en que momento se produjo, pero de repente sentí ganas de contarte mis cosas, de compartir contigo lo que me iba pasando. Empezaste a saborear momentos buenos y malos,muchas situaciones nuevas que enfrentar. Todo lo que siempre me pediste de repente se iba dando,pero no conocíamos las herramientas, creo que no te resultó tan fácil como pensabas. Pero seguiste ahí, tirando hacia adelante, y tu apoyo se hizo indispensable para mí.

Ya no hubo trabas, sabía que te podía hablar de lo que fuera, que ya conocías mi forma de decir las cosas. La complicidad iba creciendo, y nunca ha parado. Trabajaste mucho para llegar a mí, y hoy día sigo sintiendo que nos acercamos más y más. Ahora que estas lejos te hecho de menos, extraño no verte danzar de un lado a otro con tu ritmo acelerado. Porque eres pura energía,alegría.. será por eso que es ahora cuando me planteo si perdí el tiempo contigo, si lo pude hacer mejor, si te pude hacer más feliz... Pero realmente, con sólo pensar un rato en silencio, me doy cuenta de que tenía que ser así. Somos muy distintas y nos teníamos que conocer, y como pasa con los buenos vinos,supimos mejorar con el tiempo.
Te quiero



miércoles, 26 de diciembre de 2012

El payaso sin nombre


Hoy le vi de nuevo, estaba desde temprano en el semáforo al lado de mi trabajo. No sé si sería el de siempre porque estaba demasiado lejos, pero llevaba las mazas blancas habituales con las que intenta regalar muchas sonrisas y de paso sacarse algo de dinero.

No está siempre, le vi por primera vez hace unos meses. Yo tenía uno de esos días grises en el trabajo en el que sales sin energía después de que te la hayan consumido por completo con problemas banales. Y ahí estaba él, con su nariz roja y su ropa de colores tiñendo mi día de otro color. Además de hacer grandes números de malabares, estaba todo el rato amenizando la situación con ideas dispares que te sacaban una sonrisa enseguida. Y gracias a él mi día cambió.

Hoy, viéndole de nuevo salir una y otra vez con el semáforo en rojo para lidiar con los conductores del momento, no pude evitar que un pensamiento se me viniera a la cabeza: ¿por qué estar sentado en una oficina durante 8 horas está mucho más valorado que alegrarle el día a decenas de personas?
no es que no valore mi trabajo, seguramente todos son necesarios, pero lo más necesario en el día a día es ser feliz. Si una persona en un sólo instante es capaz de cambiar tu estado de ánimo, ¿por qué no recompensarle? es el dilema de siempre, los trabajos están enfocados al interés, a crear dinero y más dinero, o más bien movimiento de dinero para que unas pocas personas sigan llenándose los bolsillos.

Si nos dieran a elegir cómo emplear esas 8 horas creo que muchas personas no elegirían su trabajo actual, si nos remunerasen por llevar a cabo nuestras aficiones todos seríamos más felices. y para eso no hace falta regalar el dinero, simplemente dar valor a otras actividades que a día de hoy se consideran improductivas. ¿te imaginas poder hacer varias cosas en lugar de una sola? podrías estar un rato sacando a pasear a los animales de otros, pasar unas horas cuidando los jardines, hacer compañía a tantas personas que están solas... sólo son unos ejemplos que se me ocurren a día de hoy teniendo en cuenta que aún me siento medio dormida. pero si te fijas, muchas de las cosas que hacemos repercuten en mejorar la vida del resto. ¿cómo cuantificar esto para poder darle un valor monetario? ni idea, en mi cabeza sólo están las ideas, por ahora no encontré la manera de hacerlo.

Pero todo es ponerse a pensar, seguramente ya hay personas que viven así y simplemente no las conozco, sencillamente no son la mayoría. habrá que investigar fuera de los cauces marcados para encontrar realmente una forma de vida que nos haga felices en todo momento... un primer paso puede ser preguntar a los payasos con los que nos crucemos.




martes, 6 de noviembre de 2012

Utopía, buena palabra

La sensibilidad suele ser una cualidad apreciada por muchos, sentir que todo es importante, dar valor a todo lo que le pasa a uno... El problema viene cuando esa cualidad se convierte en una carga.
En el mundo laboral de hoy en día la gente tiende a tratar mal al resto para conseguir cosas de ellos, o para cuidar su propio culo. Como si el resto de personas no sintieran, no importasen, no tuvieran más valor que el que indica su nómina. Cada día tengo más claro por qué no soy feliz en ese mundo. Me siento mal cuando me tratan mal, me siento mal si tengo que tratar mal.. y se supone que eres más débil o no estás tan preparado por no aceptar cualquier cosa, cualquier pisada, la falta de educación.. ¿quién se cree eso?? Yo no.
He decidido pasar, dejar a un lado a toda esa jentuza que ni valora ni disfruta de cada momento que vive, que no sabe regalar una sonrisa a los demás simplemente al cruzarse con ellos, porque si, porque ¿desde cuándo tiene que haber un por qué??

Hace poco terminé un libro que habla de todo esto, de toda la sociedad, Utopía, de Thomas More.
El título ya te hace pensar, empiezas a plantearte de qué tipo de utopía hablará, pero sólo con esa palabra se te viene a la cabeza algo bueno, algo mejor. Al menos en mi cabeza las utopías siempre son ideas que trato de alcanzar porque son mejores que lo que se plantea en el momento actual, en la realidad. Para algunas personas siempre son cosas inalcanzables, ensoñaciones, imaginaciones.. pero ese término es surrealista para mi. Al igual que las ilusiones, no son inalcanzables.
El mundo que se refleja en este libro te hace pensar, es inevitable. La mayoría habremos pensado en vivir algo así. Bueno, no del todo, muchos puntos en los que se instaura esa sociedad no los comparto. No concibo una buena sociedad como un lugar no plural, sin libertad de elección, dedicar la vida al trabajo.. Pero todo depende cómo se lea, cómo lo tomes. Por encima de eso, algunas puntos que plantea son de admirar.

La mayoría distinguimos el mal del bien, sobre una especie de conceptos "base". Este tema es muy peliagudo, está claro que nadie puede decir de manera absoluta qué es bueno y qué es malo. Pero basándonos sólo en los principios generales de nuestra actual sociedad, es increíble la facilidad que existe para saltárselos, para utilizarlos para limpiarse el culete. ¿Y después nos sorprende que las personas que ni conocen esos principios no los sigan? Fuera hipocresías.

Es increíble pensar que se trata de un libro del año 1516 y hoy en día seguimos anhelando lo mismo de las personas, del lugar en el que vivimos. Ya la historia nos muestra que somos cíclicos, todo tiende a repetirse una y otra vez, desgraciadamente sobre todo lo malo. Si aprendiéramos de nuestro errores tal vez romperíamos el círculo, tal vez.
Un libro breve pero intenso, sería una gran idea que se lo leyese todo el mundo hoy en día para que la esperanza del cambio no muera. Porque si no creemos en él no lo vamos a buscar, y si no lo intentamos nunca se cumplirá nuestra UTOPIA.